Un nuevo lenguaje en la inclusión
L. Sofía Corona de Montfort
Directora de Inclusión Educativa y Centro de Desarrollo de Kadima, A.C.
Mucho se ha escuchado acerca de la inclusión y de la igualdad; que si cambiemos la forma de hablar, que si busquemos la participación de las personas “diferentes” dentro de los ámbitos escolares, que si debemos “dar” una oportunidad a las personas con discapacidad para formar parte de la sociedad. Lo cierto, es que hoy por hoy, pocos conocemos acerca de las características y los grandes retos que las personas con neurodiversidad (diferentes formas de procesar neurológicamente), deben enfrentar día a día. Ya sea por algún conocido o alguna experiencia personal, algunos hemos tenido la suerte de convivir con personas neurodivergentes así como de aprender a través de su forma de percibir el mundo.
Sensibilizar y educar, son dos palabras muy importantes. “Conocimiento es poder”. Necesitamos día a día, enculturarnos acerca de las divergencias, las diferentes formas de aprener y de socializar de las personas.
Cada día nos enfrentamos a retos que debemos resolver para poder ser funcionales en este mundo. Los chicos y los adultos con cualquier tipo de disimilitud o discapacidad se enfrentan día a día a retos de mayor dificultad que cualquiera de nosotros, los “neurotípicos” (forma típica de procesar la información). Cuántas palabras nuevas, ¿verdad?
Buscar una forma de comunicar, de poderse mover de la mejor manera, de leer y escribir, de poder ser funcional en una sociedad que es competitiva, no es cosa fácil. De aquí que se necesiten especialistas y organizaciones que se dediquen a dar a conocer las diferencias con las que podemos encontrarnos; la mejor forma de relacionarnos y apoyarles para una vida mejor, para una vida más plena aprovechando las grandes capacidades con las que cada individuo cuenta.
Sí, somos todos diferentes, pero lo más grande que tenemos en común es que somos todos SERES HUMANOS, con necesidades similares: con una gran necesidad de afecto y aceptación. Cómo tú, o como yo… Todos nacimos con ese derecho: el derecho a Ser, a relacionarnos, a aprender y a poder ser parte de este mundo en el que nos toca pasar, al menos durante un tiempo sin tener que pasar por una discriminación, sin tener que justificar nuestras diferencias o nuestra existencia, sólo por el hecho de SER…
O tú, ¿Qué opinas?