“Mi elección de carrera”
Por Miriam Michan,
alumna del Colegio Or Hajayim.
Hola, soy Miriam Michan, estudio en el Colegio Or Hajayim, y les voy a contar sobre la elección de mi carrera. Desde que yo era chiquita siempre me gustó mucho la moda, los vestidos, las faldas, los colores etc. Pero nunca fue algo en serio y mientras fui creciendo y madurando me di cuenta que en verdad era lo que quería estudiar y a lo que quería dedicarme toda la vida; fui desarrollando el don de pintar, analizar texturas, colores, siluetas y me di cuenta que cada vez me apasionaba más.
Siempre fui de un grupo de amigas muy tranquilo pero había un tema que nos enojaba a todas, nosotras comentábamos acerca de que la gente que se viste recatada no está a la moda, que se ven mal, fachosas etc. En ese momento a mí no me interesaban ese tipo de comentarios hasta que me fui interesando más en el interior y empecé a buscar una forma de expresarme y entendí que para mí la forma de vestir me permite demostrar lo que soy y así fue cuando empecé a vestirme cada vez más recatada. También mi ambiente fue cambiando a un ambiente de gente más religiosa, que se vestían igual que yo y empecé a sentir que construí mi propia identidad. Ahí fue cuando me empezaron a molestar los comentarios negativos sobre la gente que se viste recatada porque en ese momento yo ya era parte de esa gente. No hay razón para hablar del otro. Mi contestación era siempre la misma, que la moda no depende de si eres religiosa o no y que si tu eres religiosa igual puedes estar bien vestida, y ahí fue cuando empezó mi sueño, desde ahí mi pasión fue estudiar moda y crear prendas para todo tipo de gente y demostrar que todos se pueden ver bien sin importar su nivel espiritual.
Yo cuando ejerza mi carrera quiero ser una diseñadora famosa y abrir una tienda con ropa y vestidos con tzeniut, quiero lograr que las chavas y personas religiosas que cumplan con el código de vestimenta recatado se puedan sentir a gusto, cómodas e identificadas con la ropa que les voy a diseñar, mi mayor meta es lograr que las mujeres judías puedan sentir que tienen un lugar para ellas y sentirse en un espacio seguro donde puedan encontrar prendas que reflejen su interior.
“El secreto de un gran estilo, es reflejar por fuera lo que llevas dentro”