La escuela, un laboratorio para la vida

COLEGIO TARBUT

Mtra. Marifer Benabib- Directora del Depto. de Bienestar Tarbut

Mtra. Ada Blanck- Directora de Innovación Tarbut

El futuro llegó a nuestras casas y escuelas de una manera abrupta. El cambio era inevitable antes de la pandemia, pero ahora es una realidad que no se puede posponer, ¿qué impacto tiene esto en la educación actual? 

El papel de las escuelas debe de cambiar. El principal desafío actual es mantener y mejorar la importancia de la educación para el alumno, y la relevancia del alumno para el mundo. La antropóloga Margaret Mead argumentó que “el propósito de la educación era enseñar a un niño a pensar y no enseñarle que pensar”. Actualmente esto no es suficiente, necesitamos que los estudiantes desarrollen la sensibilidad que les permita pensar en plural; concebirse como parte de una red, un “nosotros” en vez de un “yo”. 

Vivimos en un mundo hiperconectado y cambiante en donde las redes sociales nos dan una falsa sensación de compañía, donde sentimos que estamos todos conectados y vinculados, pero acaso ¿esto es real? Sabemos que los índices de depresión han aumentado entre niños y jóvenes en los últimos años. Muchos de ellos se sienten solos; necesitan de un adulto significativo y de conexiones con sus pares en el mundo real (no virtual).  

Los adultos tenemos la responsabilidad de cuidar y promover el desarrollo socioemocional de las nuevas generaciones. Crear ambientes que promuevan el sentido de pertenencia y nutran su autoestima. El primer núcleo de seguridad es la familia y después la escuela. Por ello, en el centro de la actividad educativa deben estar las relaciones sociales en donde cada encuentro e interacción representa una oportunidad para aprender sobre uno mismo, sobre sus compañeros, sobre la sociedad y el mundo del que forman parte. La escuela se convierte así en un laboratorio para la vida en el que cada uno contribuye al éxito de todos. El maestro se transforma de un proveedor de conocimientos a un facilitador de procesos sociales, afectivos y cognitivos, es decir, en un arquitecto social que diseña situaciones de aprendizaje que impulsan   el trabajo colaborativo, el desarrollo del talento humano, la realización personal y la construcción de un proyecto ético de vida. 

Social based leadership (SBL), es un enfoque educativo holístico, orientado al futuro, que se centra en el desarrollo de habilidades de comunicación y conexiones significativas entre todos los actores del proceso educativo.  

En el Colegio Hebreo Tarbut, nuestra labor educativa está inspirada en la filosofía y la metodología de SBL donde todos los miembros de la comunidad están siendo parte de este camino para aportar un granito de arena para la creación de un mundo esperanzador. 

“La educación no cambia al mundo: cambia a las personas que van a cambiar el mundo” 

Paulo Freire

Anterior
Anterior

¿Qué es la innovación educativa? 

Siguiente
Siguiente

Aprender el lenguaje es un largo y profundo viaje.